Campeonato de Castilla y León de duatlón por equipos 2016

Era un día bochornoso, sin demasiado calor pero ciertamente pegajoso, corría bastante aire y Medina del Campo estaban ocho valientes de La Olma para dejar su sello. Después de muchas cábalas, se pudieron hacer dos equipos para la contrarreloj. En el equipo A: Pedro, Jorge, Igor y Francisco. Y en el equipo B: Arturo, Ricardo Arnaiz, Marcos Lobo y Ricardo.

El primero en comenzar a competir fue el equipo B. Todo hacía pensar que iban a ir a un ritmo tranquilo, pero el pundonor y las ganas de hacerlo bien hicieron que se sacase en el primer sector un ritmo de 4’30”, con Arturo sufriendo como él sabe hacerlo. Con la bici, Arturo y Marcos disfrutaron luchando contra el aire, con una gran ayuda por parte de los dos Ricardos que dieron incluso algún relevo. Y en el tercer y último tramo fue Ricardo Arnáiz quien se encargó de animar al grupo. Además hay que decir que Ricardo Arnáiz venía sin entrenar y cansado, pues justo acababa de salir de trabajar para venir al duatlón.

Después vino el turno del equipo A, con un Pedro que está al nivel de élite; Igor y Jorge que sin llegar a ese nivel están en un estado de forma increíble y Francisco, que hizo lo que pudo para lastrar lo menos posible al grupo a base de sufrimiento y coraje. Desde los primeros metros el equipo buscó rondar un ritmo de 4′ el kilómetro, consiguiendo pasar a tres equipos antes de coger la bici. En ésta, con el viento de cara a la ida, Pedro y Jorge tiraron a buen ritmo. A la vuelta y con el aire de culo y con Pedro que parecía una locomotora, el ritmo fue endiablado, teniendo que aflojar varias veces para no perder unidades, ¡incluido Fran con lo difícil que es soltarle en el llano! El último sector de carrera fue el más duro, sobre todo para Fran. Gracias a su sufrimiento y la mano de Pedro que iba empujando mientras Jorge e Igor trataban de parar el aire el equipo a punto estuvo de lograr un top ten.

Todo esto no habría sido posible sin el apoyo de todos los animadores: Yoli, Claudia, Oscar y Vicky. Y como no, tampoco sin los que nos estaban esperando en Moraleja de Coca, preparados para dar cuenta de una buena parrillada recuperadora. Buena compañía para un bonito e inolvidable día.