Duatlón Cross de Fuentemolinos

Aunque ya estamos en Marzo, parece que el invierno no se quiere ir y el sábado fue un día desapacible con algo de nieve, mucho viento y bastante frío, pero eso no iba a impedir que cuatro valientes de La Olma participasen en el duatlón de Fuentemolinos. Amancio que casi nunca falta a esta cita, Ricardo Arnaiz, que a pesar de todo se decidió a correr, Ricardo Sanz, que a pesar de que no le gustan mucho este tipo de carreras, es un valiente como pocos, y Francisco, que va subiendo poco a poco el nivel de forma. Con ellos corrían otros 60 deportistas aproximadamente.

¡Pues sí que hacía frío!

¡Pues sí que hacía frío!

En la carrera a pie el mejor, como no podía ser de otra manera fue Amancio, aunque muy lejos de otras ediciones en las que corría junto a los de cabeza. Se estaba reservando para darlo todo en la bici, y así fue, hasta el punto de que ,después de recuperar algunas posiciones aguantando la rueda de uno de los máquinas, quedó totalmente desfondado y tuvo que parar. Y es que no había entrenado nada de bici , a pesar de eso nadie duda de su clase y en cuanto entrene un poco en condiciones, volverá a ser el que fue. Ricardo Arnaiz se marcó una buena carrera a pie cogiendo la bici a menos de un minuto de Amancio, y eso a pesar de no haber podido entrenar en condiciones, haberse torcido un pie al poco de salir y estar saliendo de un gripazo. Con la bici le costó coger el ritmo, hasta que le alcanzó Francisco y parece que se puso las pilas tirando como una bestia en los llanos donde pegaba un aire terrible de cara. Fracisco no decía nada, pero sufría como un condenado para no perder su rueda, y luego le apretaba en las bajadas, no con ánimo de dejarle, sino para que apretase el culo y sacar algo de ventaja a sus perseguidores. Así llegaron los dos juntos a la última transición, en la que Ricardo no pudo seguir por la torcedura que se había hecho en la primera carrera a pie, lo cual dejó al equipo mermado sin poder puntuar ya que sólo acabaron Francisco(28º) y Ricardo Sanz(50º), que en su linea y con un ritmo más tranquilo finalizó una prueba más, y si se descuida queda el primero del equipo. Este hombre es un seguro de vida, no falla nunca y finaliza prácticamente todas las pruebas en las que participa, además con muy buenas posiciones en la larga distancia. Seguro que si participa en un doble ironman, lo gana, es incansable, cuando los demás terminan una prueba, se toman un descansito, incluso al día siguiente, pues él coge a su mujer y se va a bailar toda la noche. Yo de mayor quiero ser como él.